Con la última subida del IBI, de hasta un 10% en muchos municipios, ahora sale más caro que nunca tener una vivienda vacía. Claro que alquilarla también tiene sus costes (para pintarla arreglarla); y sus riesgos…Porque un inquilino que no pague puede hacerle un buen roto a su economía. Sobre todo si usted no actúa con la debida diligencia.
Hable con él y, a los 20 días, envíele un requerimiento de pago
Aunque el número de sentencias por impago del alquiler ha bajado en los últimos años, es muy probable que vuelva a subir como consecuencia de la crisis.En cualquier caso, un impago eventual del alquiler no tiene por qué implicar que el inquilino no quiera pagar; puede tratarse de un simple error en una transferencia del banco. Por eso, ante un primer retraso en el pago, llámele y coménteselo. El día 10 del mes es un buen momento para hacerlo. ¿No consigue hablar con el inquilino?, ¿no le convence su explicación?, ¿le convenció, pero pasó otra semana y sigue sin pagar? Entonces es el momento de enviarle un requerimiento de pago por escrito, de manera que quede constancia del retraso. Lo más práctico es un burofax con acuse de recibo y copia certificada.También puede ocurrir que el perfecto inquilino, ese que cuida de la vivienda como si fuera suya y que lleva años pagando puntualmente los recibos, haya visto reducidos sus ingresos como consecuencia de la crisis y ahora le cueste pagar la renta. En un caso como este valore la posibilidad de negociar con él una reducción del importe. Piense en el coste que le supondrá dejar la vivienda lista para volverla a alquilar y el tiempo que permanecerá vacía.
¿No hay manera? Espere un mes desde el requerimiento…y a juicio...continuara


